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El estrés y el enriquecimiento ambiental

El estrés en perros es uno de los temas que más preocupan a las familias que conviven con perros. Pero es inevitable que haya estrés. Todos los estímulos generan estrés, lo que hay que hacer es aprender a reconocerlo y gestionarlo de la mejor manera.

El enriquecimiento ambiental es una muy buena manera de ayudar a gestionar el estrés ya que permite que el animal realice conductas propias de la especie de una forma controlada y en la que a la vez aprende y se enriquece mentalmente.

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El estrés

Cuando el organismo vive una situación de estrés se activan y segregan determinadas hormonas y procesos internos que son importantísimos. Cuando esos momentos se convierten en algo crónico o muy agudo es cuando realmente es un problema.

El estrés actua en momentos de peligro y ayuda a la supervivencia.

Realizar actividades que ayudan a segregar hormonas relacionadas con el bienestar y el placer es algo que ayudará mucho a estabilizar el estrés y aprender a gestionarlo mejor.

El cortisol es la hormona que principalmente se segrega en esos momentos. Su particularidad es que tarda tiempo en irse de la sangre, por eso es muy importante que el perro tenga actividades que le ayuden a canalizarlo y poder sacarlo de una forma adecuada. El tiempo que tarde en eliminarse del organismo dependerá de cuanto estrés haya vivido el individuo.

Los perros que viven en situaciones precarias, protectoras, etc. tienen un estrés muy elevado y una vez empiezan a vivir en su nueva casa tienen que pasar un periodo de adaptación y de recuperación.

El enriquecimiento ambiental en el organismo

Como ya te he ido explicando en posts anteriores, hay muchos tipos de enriquecimiento ambiental. Cada uno cubre o sacia necesidades distintas. Por eso saber qué es lo que más necesita tu perro te ayudará a la hora de escoger la actividad.

Los tipos de enriquecimiento que más te recomiendo para gestionar y bajar los niveles de estrés son:

  • Enriquecimiento ocupacional. Al darle una actividad que hacer es más fácil que no empiecen a deambular por casa buscando la forma de canalizar ese estrés. Así evitarás que haga conductas indeseadas (destrozos, escapes, demandas…) a la vez que le ayudas a estar más tranquilo.
  • Enriquecimiento físico. Hacer que el perro se concentre en su cuerpo y cómo moverlo hará que su foco de atención cambie. Eso puede ayudar mucho en procesos de modificación de conducta ya que estar en presencia de esos estímulos que generan estrés, miedo, excitación, frustración, etc. haciendo una actividad que requiere atención plena ayudará a cambiar esas asociaciones que el perro pueda tener anteriormente.
  • Enriquecimiento nutricional. Proporcionarle a tu perro diferentes alimentos también es de gran ayuda. Sobre todo para aquellos perros que tienen una gran motivación por la comida. Cada tipo de alimento que le presentes será un nuevo reto y no lo comerá del mismo modo. Por ejemplo, darle comida húmeda y que tenga que lamerla, darle un hueso y que tenga que roerlo un rato o darle una manzana y que tenga que aguantarla con las patas son ideas que son muy interesantes para estos perros a la vez que prueban nuevos alimentos.

Es muy importante saber con qué objetivo hacemos el enriquecimiento ambiental. En estos casos, lo que queremos es que el perro centre su atención en otra cosa, por lo que deberán ser cosas que al perro le llamen la atención, le gusten y no se aburra con facilidad.

Ejercicios para reducir el estrés

Tu gran aliado será la imaginación y el conocer a tu perro. Pero te dejo por aquí algunas ideas que te pueden ir bien en estos momentos.

  • Roer, masticar. Al hacer eso se segregaran hormonas relacionadas con el placer y el bienestar. Además es un tipo de actividad que tiene una recompensa instantánea y continua, por lo que mantener la atención del perro es muy fácil si ese masticable le gusta.
  • Lamer. El lamido es una conducta que induce a la calma. Además es una actividad ideal para hacerla en estático, lo que la fomenta aún más.
  • Olfato. Como ya sabes, el olfato es el principal sentido del perro. La energía que se dedica a recoger y analizar la información es tan alta que es muy fácil que el perro desgaste energía en ello. Además está directamente conectado con el centro que controla las emociones, algo súper necesario cuando hablamos de perros con estrés o problemas de conducta.
  • Propiocepción. Que el perro sea consciente de dónde colocarse para no chocarse, caerse, mantener el equilibrio, etc. ayudará a que su atención cambie aunque delante estén esos estímulos estresores.

En resumen,

Cuando tenemos un perro al que le cuesta gestionar determinadas emociones o situaciones es importante ayudarle a hacerlo y no solo centrarnos en la conducta que nos molesta.

A veces dar una alternativa al perro es mucho más efectivo a corto plazo que querer cambiar la conducta sin tener en cuenta la emoción del perro.

Y tú, ¿Cómo ayudas a tu compi a superar los momentos de estrés?

¡Hasta la semana que viene!

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