El paseo: lo de antes y lo de después

 

Las rutinas antes y después del paseo

¿Cómo te estructuras antes y después de salir a pasear?

Este tema me parece súper importante para empezar el blog, ya que conlleva muchas cosas y te puede ayudar a mejorar muchísimo tu experiencia con tu perro 🙃

 

¿Por qué?

 

Salir a pasear es algo del día a día. 

Eso sí, si queremos disfrutar al máximo de la experiencia, aprovechar los paseos para entrenar o mejorar lo que necesitamos con nuestros perros… vale la pena plantearse cómo lo estamos haciendo y de qué manera podemos ir más allá.

 

Reflexiones previas

 

Antes de nada, hay algunas reflexiones que, en mi experiencia personal, me va muy  bien hacerme cada día.

<<Piensa y estructúralo todo antes y ahórrate romperte la cabeza después.>>

Saber qué vamos a hacer después te va a ahorrar mucho tiempo y posibles conflictos.

Además, te ayuda a entender qué quieres de cada paseo con tu perro.

Pueden parecer tonterías, pero en realidad estarás marcando un punto de partida a partir del que podrás estructurar el resto del paseo.

Al principio irás más lenta, eso sí, le dedicarás más ratito e incluso puede que te vaya mejor apuntártelo para estructurarlo mejor, peeeero poco a poco verás como lo vas automatizando 💪

 

 

 

Allá vamos:

¿Qué tipo de perro tienes?  

Recuérdalo cada día. Y no solo eso. También su estado físico y emocional. Si tienes más de un perro, hazlo para cada uno de ellos, ya que puede ser que no sea para todos lo mismo. A partir de ahí, podrás enfocar el paseo y adecuarlo a vuestras necesidades y estado actual.

  • Piensa o apunta:
    • ¿Qué ha pasado durante el día?
    • ¿Cómo está cada uno de ellos, ese día y en ese momento? ¿Tranquilo? ¿Excitado? ¿Ha pasado algo fuera de lo normal?

 

¿Cómo estás tú? ¿Tienes tiempo? Intenta adecuar tu tiempo y tus energías a cada uno de los perros que tengas.

  • Si tienes un perro, ¡genial! Puedes enfocar el 100% de tu atención y energías a él, todo el paseo.
  • Si tienes más de uno, o incluso más de 2, la cosa cambia. Te invito a reflexionar sobre ti misma y saber cuál es tu número máximo a la hora de ser capaz de poner, al máximo, la atención y la energía necesaria para tus perros.
  • Este número máximo no es una limitación, sino aquello que te permite pasearlos a la vez y darles un buen paseo, adecuado a sus necesidades (y, por qué no decirlo, también a las tuyas).
  • Piensa que tu energía y atención se dividirá entre los perros que lleves 😋
  • ¿Qué es lo ideal? Me lo habéis preguntado muchas. Si tuviéramos tiempo ilimitado, y las circunstancias siempre lo permitieran, lo ideal de la vida sería de uno en uno. O al menos que cada día, aunque den paseos juntos, cada uno de tus perros tuviera un ratito para él solo, contigo. Sería maravilloso.
  • Eso sí, hay días en los que hay menos posibilidades. O llueve. O tienes alguna urgencia. Lo que sea. Sé consciente de hasta qué punto podrás atenderlos al máximo a todos, durante todo el paseo. Y, como con todo, adaptaos a la vida, que ella no se adaptará a vosotros 🐾

 

Piensa el tipo de perro que tienes.

    • ¿Qué edad tiene? ¿Tienen todos tus perros tamaños similares?

 

    • ¿Cómo se relacionan entre los que viven juntos?

 

  • ¿Son parecidos en cuanto a personalidad? ¿Y en cuanto a necesidades?
  • ¿Cómo está, hoy, cada uno, a nivel emocional?
  • En base a esto, podrás estructurar cada paseo.

 

Te voy a poner dos ejemplos:

  1. Tus perros se llaman Nala y Jacky. Jacky tiene una herida en las almohadillas de la pata delantera derecha. Esto hace que apoye mal su patita, y vaya más lento. Por eso Nala lleva varios días yendo al ritmo de Jacky. Además es mucho más joven, tiene 2 añitos, y necesita más marcha. Todo esto se le ha juntado y ahora necesita algunos paseos más cañeros, con más estimulación física y mental, más interacción con otros perros. Pero Jacky no le puede seguir el ritmo. ¿Cómo te estructurarías los paseos de tu día? 

  2. Lila es una cachorrona de 5 meses. Enzo tiene 6 años. Hay días en los que a Lila le va muy muy bien salir con Enzo para ir adquiriendo habilidades, seguridad y aprender a comunicarse mejor. Además, Enzo empieza a ser su referente, lo cual en muchas circunstancias es positivo. Pero Enzo está empezando a no tener paseos adecuados a sus necesidades, con lo que empieza a estar bastante nervioso, y no resuelve ciertas circunstancias de la manera que solía hacer. Él también necesita salir solo. Desconectar, ir a su rollo y descansar de la cachorrona loca. A la vez, Lila también necesitará salir sola. Es muy importante que sea resolutiva, independiente y que vaya aprendiendo a gestionarse mejor por sí misma. A su ritmo. ¿Si fueran tus perros, cómo lo harías esta semana?

 

De todo esto que hemos comentado hay infinitas combinaciones y posibilidades. Se trata de analizarlo, y hacer lo que creamos mejor para nuestros compis. 

 

Solo te voy a pedir que pienses en algo más:

¿Qué tipo de paseo quieres dar?

Mira qué hora es, qué habéis hecho durante el día y el tipo de paseo que necesita tu perro.

Para ayudarte, piensa en qué paseo hará que esté más enriquecido a nivel físico, mental y emocional. No te olvides de ninguna de las 3 partes, son igual de importantes.  

 

Aunque no sé si es tu caso, te pongo un ejemplo de horarios para que te hagas una idea de a dónde voy:

Por la mañana tienes menos tiempo porque tienes cosas que hacer (que si ir a trabajar, ir a clase o hacer recados). Al mediodía normalmente aprovechas un ratito antes de comer para hacer un paseito corto. Pipi y caca, que tienes que volver a irte. Y ya por la tarde, cuando has plegado y tienes más tiempo, aprovechas para hacer el paseo largo del día y actividades molonas con cada uno de tus perros. Sobretodo te dedicas a dar paseos más largos e individuales. Los fines de semana, o los días libres, estás con ellos y haces actividades diferentes o excursiones molonas. 

Como ves, cada circunstancia, momento y paseo es distinto, así que es importante que te organices lo mejor que puedas para poder aprovecharlos al máximo.

Además, lo que te prepares para cada paseo será distinto.

 

Antes del paseo

 

Además del material que te llevarás al paseo, hay un factor muy importante a tener en cuenta. La excitabilidad de tu perro. ¿Qué es eso?

El nivel de reacción a los estímulos del medio. Si se pone nervioso o no al enfrentarse a algunas situaciones, para los amigos.

Podrás observarlo en los momentos en los que hay algo nuevo, antes de salir, al encontrarte con otros perros… Lo que sea que le ponga nervioso o le afecte emocionalmente.

¿Lo tienes?

Bien. Es importante que puedas ver su lenguaje corporal además de si gimotea, lloriquea, llora, ladra, salta, jadea, etc.

Justo el momento previo a cualquiera de estas reacciones (cuando el animal aún no ha mostrado signos de excitación), es clave para empezar a trabajar el famoso autocontrol.

Que tu perro se pueda gestionar emocionalmente no es algo puramente del paseo. Es importante que en la fase anterior a éste también esté tranquilo. 

Puede ser que se excite en diferentes momentos:

    • Al ponerle el arnés

 

    • Al colocar la correa

 

    • Al vestirnos o prepararnos nosotros

 

    • Al ir a la puerta de casa

 

  • Al bajar a la calle y llegar a la puerta del edificio, o la puerta del jardín si vivimos en una casa.

 

En próximos posts hablaremos del autocontrol en el paseo como tal. De hecho, tienes un directo en el grupo de Facebook, donde hablamos del tema. ¡Vente y pregunta o comparte todo lo que quieras!

 

Ten en cuenta que el perro es un animal rutinario, con lo cual es importante poner una rutina diaria que le de estabilidad emocional y mental, para que sepa qué esperar y pueda estar tranquilo antes de salir.

 

Es súmamente importante que si tu perro es muy excitable, no tardes demasiado en preparártelo todo para el paseo.

Recuerda: Menos es más. Así que evita decirle muchas veces algo así como “¿Vamos a paseo?” o “¡Venga, vamos!” varias veces. Probablemente salga menos nervioso si salís con más calma.

 

 

Prepárate con antelación

Si tienes que prepararte premios para el paseo, porque estás trabajando o entrenando algo, puedes dedicar un rato al día (que no sea previo a salir a pasear) a cortarlos y meterlos en tu riñonera. Así, cuando os preparéis para salir no le añadirás los mil olores de los premios ni el sonido de las bolsitas al abrirlas.

 

Si necesitas preparar jersey o chubasquero para tu perro, agua o correas y juguetes especiales, prepáralo también en un rato independiente. Luego solo tendrás que coger la mochila y salir 🙂 

 

Una vez hayas creado tu rutina, síguela en todos los paseos. Así tu perro sabrá qué esperar de ti, verá que no pasa nada y puedes ir trabajando el autocontrol en cualquiera de las partes en las que se excita.

Quédate con esto: solo saldrás cuando esté tranquilo. Al principio te puede costar, pero es importante que si se excita, no salgáis. Podéis hacer muchos ejercicios: autocontrol con el collar/arnés, con la correa, frente a la puerta, frente a ti mientras te preparas… Mil cosas. 

 

¿Y al acabar el paseo?

 

Haz que la última parte del paseo sea lo más tranquila posible: nada de correr, tirar pelotas, jugar a saco o tener encuentros no controlados con otros perros. La idea es dejarle olfatear todo lo que quiera, caminar tranquilos y llegar a casa.

 

Vaya… Dejarle ser perro. 

 

¿Y al llegar a casa?

Te va a parecer una locura, quizás. Pero para mí, “casa” es lo mismo que cuando llegas a la tienda de campaña después de una excursión por la montaña. Es esa sensación que tienes cuando llegas, te quitas los zapatos y lo único en lo que piensas es en comer algo y descansar. Estar tranquila. 

¿Te sientes así en casa?

Es importante que tu perro pueda sentirse así, ya que al final, Casa es el lugar donde no tenemos que preocuparnos de lo que pasará, descansar física, mental y emocionalmente y donde podremos reponer fuerzas para cuando volvamos a salir.

 

Dato importante:

Los perros duermen de media entre 14 y 18 horas al día. Haz tus propia cuentas…

Si llegan a tope de excitación, en modo fiesta, tardarán mucho más en conseguir la calma de casa y poder descansar.

Incluso puede haber casos en los que los ciclos de descanso se vean alterados y, con el tiempo, derivar en algunos trastornos.

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Si puedes, quédate unos 10 minutos después del paseo en casa, con tu perro, antes de irte a trabajar. Así mientras acabas de hacer todo lo que necesites antes de irte, tu perro puede relajarse y ponerse en modo zen mientras estás tú por allí.

No lo dejarás directamente solo al volver del paseo, y podrá descansar más y mejor

Por ejemplo: ¿puedes ducharte y arreglarte después de sacar a tus perros? ¿Repasar que tengan agua? ¿Prepararte lo que necesites para ir a clase o al trabajo mientras ellos se relajan?

Si has contestado que sí a alguna de las preguntas, ya tienes el primer paso para crear una rutina que ayude a tu perro a estar mental, física y emocionalmente equilibrado.

¡Ah!  Y no sé qué es lo que más te gusta hacer cuando vuelves del paseo y no tienes que irte a ningún sitio… A mí me flipa estar con ellos en el sofá, dándonos mimos a muerte. 😛

 

¿Cómo te lo montas tú?

 

¿Lo hablamos aquí abajo en los comentarios?

 

Recuerda que estoy aquí, así que si necesitas hablar lo que sea, solo tienes que clicar aquí 🙂