El olfato, su gran aliado

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Los perros exploran y perciben la mayor parte de su mundo a través del olfato. Es su sentido principal así que, debemos facilitar que se puedan comunicar a través de él.

No es algo que deban aprender, forma parte de sus comportamientos innatos. Por ello cualquier actividad relacionada con el olfato les suele motivar muchísimo.

¿Cómo funciona?

En el cerebro, el bulbo olfatorio es el encargado de procesar la información. Saber de qué se trata y cómo actuar frente a ella. Su tamaño es mucho mayor que el nuestro, ya que se dedican muchas más energías.

La trufa húmeda les ayuda a captar aromas del ambiente. Seguro que has visto muchas veces a tu perro olfatear “el aire”, ves como mueve la nariz de un lado a otro, es genial. Está haciendo lo que se lama ventear. Es decir, captar olores del ambiente a distancia.

Su distancia de detección de olor es enorme, para que te hagas una idea: un olor que tú captarías en una habitación cerrada, él lo puede hacer en un campo de fútbol e incluso en una playa. Por eso salir a la calle, al campo, a un lugar nuevo… es tan divertido para ellos.

En la nariz tienen dos cavidades. Una para respirar y otra para oler. Cuando inhalan, la nariz se ensancha y las fosas nasales cambian de forma, lo que les permite separar el aire en las dos cavidades. Al exhalar, lo hacen a través de las ranuras laterales de las fosas nasales. De esta manera el aire sale despacio y formando un remolino, por lo que se sigue pudiendo retener aún más información. Además al inhalar y exhalar por diferentes ranuras, el aire nunca se mezcla y la información se recoge mucho mejor.

Por esto mismo, se agotan tanto cuando olfatean mucho rato seguido. Están haciendo un trabajo mental muy intenso y además están recibiendo menos oxígeno, ya que lo tiene que dividir en las dos cavidades.

En la cavidad olfatoria se encuentran las células receptoras encargadas de analizar y procesar el olor. Tienen alrededor de 250 millones de receptores olfativos (frente a los 6 millones que tenemos los humanos). Esta información pasa directamente al bulbo olfatorio a través de los nervios.

También pueden detectar olores “invisibles”. Eso es gracias a un órgano llamado “Órgano Vomeronasal o de Jacobson“. Está situado encima del paladar y es capaz de detectar hormonas, feromonas, procesos químicos de otros seres vivos… Es mucho más común en perros no castrados, ya que recogen mucha información sexual como la madurez de un perro, la cercanía de una hembra en celo, marcajes de territorio, agresiones u otras emociones.

Seguro que has pillado tu perro lamiendo pipís de la calle, es normal. Está recogiendo información y debes dejar que lo haga, es su forma de saber qué hay en su entorno. Lamen una pequeña parte y castañean los dientes para facilitar la llegada de las moléculas. Esto se llama “tonguing” porque presionan la lengua de arriba abajo contra el paladar.

Foto: Google

Beneficios de estimular el olfato

Después de haber visto la complejidad del olfato y sus capacidades, no tendría sentido privarles de usar la nariz. Sería como si a ti te obligaran a ir siempre con una venda en los ojos.

  • 20 minutos dedicados única y exclusivamente a ejercitar el olfato dejarán a tu perro relajado durante un buen rato.
  • Los paseos serán más estimulantes si puede oler tranquilamente y como te he dicho antes, llegará más relajados.
  • No se aburrirá. Buscar rastros del tipo que sea (comida, presas, juguetes, palos, piñas…) y acabar encontrándolos es de las cosas más gratificantes.
  • Fomentarás su concentración.
  • Fomentarás su independencia ya que aunque te necesite para algunos ejercicios, es él solo quien debe hacer el trabajo.

¿Qué pasa si mi perro no olfatea?

No es que no lo use, sino que seguramente no recurra al olfato como primera opción. Es fundamental que le enseñes a hacerlo ya que sino se estará perdiendo mucha información y acabe con problemas de comportamiento.

Por ejemplo, un perro que ha tenido una mala experiencia con otro perro: a partir de ese momento, ve un perro de lejos y ya se pone como una moto. Una de las cosas que están pasando aquí, es que está primando en él la vista. Debe verlo, por supuesto. Pero después debería intentar recoger información a través del olfato ya que podrá ver si el perro viene con unas intenciones u otras, si es macho o hembra, qué edad tiene, etc.

Si este perro no se para a oler, le costará cada vez más relacionarse con perros. Ya que entrará en el bucle “hay un perro delante mío” sin saber si realmente es una amenaza o no.

El olfato es INFORMACIÓN.

Ideas

No hace falta que tengas mucho material ni ir a lugares específicos si no quieres. Hay infinitas ideas, te dejo unas cuantas por aquí:

  • Simplemente pasear y dejar oler TODO lo que quiera el tiempo que QUIERA. Un perro que va con la nariz en el suelo la mayor parte del tiempo suele ser un perro que disfruta de sus paseos.
  • Sembrados. Se pueden hacer en zonas de césped o en alfombras de olfato (compradas o hechas a mano). En una zona de hierba alta tira premios y deja que se concentren el tiempo necesario buscándolos. Es una buena opción para perros que comen con mucha voracidad.
  • Escondite. Puedes esconder juguetes suyos, piñas e incluso tu mismo. Pídele que se espere a distancia o que alguien lo aguante con la correa mientras escondes lo que sea, después dile una palabra para que empiece la búsqueda.
  • También puedes apuntarte a hacer deportes o disciplinas concretas en algún club cercano: mantrailing, rescate, detección de sustancias, detección deportiva, etc.

A tener en cuenta

Siempre que hagas cualquier ejercicio de olfato, sobre todo si lo haces solo, sin un seguimiento de un profesional asegúrate de que a tu perro le está haciendo el efecto que tú quieras. Sino, por ejemplo, en lugar de relajar podrías estar estresandolo. Cada actividad se debe adecuar a cada individuo.

  • Puede ser que el nivel sea demasiado alto para el momento y esté convirtiéndose en algo frustrante en lugar de divertido.
  • Puede estar fallando el lugar. Quizás a tu perro trabajar en la calle lo altera mucho por los estímulos que lo rodean.
  • Los premios que estés usando pueden ser demasiado apetitivos y le estén haciendo perder el norte.
  • El tipo de actividad. Hay ejercicios de olfato dinámicos y estáticos. Para relajar suelen ser más recomendables los estáticos.

Conclusión

Espero que te haya servido este post y hayas aprendido sobre el maravilloso olfato de los perros.

Una vez empiezas con los juegos de olfato no se para, así que ¡con moderación!

¡Hasta pronto!

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