¿Qué has aprendido durante el confinamiento?

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Han sido semanas de muchos altibajos, y pese a todo, seguro que has aprendido mucho sobre tu perro, sobre ti mismo y sobre tus seres queridos.

Seguro que también has puesto en valor cosas que antes pasaban por alto y ahora las necesitas a diario.

Te dejo por aquí algunas reflexiones con las que seguro te sentirás identificado.

Tiempo de calidad

Con la vorágine del día a día seguro que no dedicabas tiempo exclusivo al 100% a tu perro. Que si contestar mails, mensajes, pensar en tareas pendientes… siempre pendientes del futuro y no del momento presente.

Ahora estos ratos han cogido mucho valor y aunque sea poco tiempo, es pleno.

A veces, menos es más.

Y no me refiero solo a la relación con tu perro, también a tus relaciones personales. Al no poder ver en persona a esa amiga, tus abuelos, tus compañeros… seguro que el rato que dedicas a llamarles, escribirles, … lo haces de manera exclusiva.

Quizás te entiendas mucho mejor con tu perro y los conflictos han disminuido, así como con tus seres queridos.

Descanso y calma

De una forma u otra, seguro, que has tenido que bajar el ritmo. Ya bien sea en el trabajo, en tus actividades de ocio o en ambos casos. Y por supuesto, tu perro lo habrá notado.

Las primeras semanas probablemente fuesen las más duras. Había que coger un nuevo ritmo y adaptarse a nuevas herramientas de trabajo.

Tu perro probablemente tuvo que dejar de hacer aquellas actividades que más os gustaban y sustituirlas por juegos caseros.

Pero seguro que te ha ido bien tener más tiempo para ti y tu perro. Desconectar y descansar. Sí, desconectar. Eso que taaanto cuesta.

A ambos os habrá ido genial pasar ratos de calidad descansando, seguro que os habéis echado más de una siesta juntos… ¿a que si?

Comprensión

Toda esta situación ha abierto la mente a muchísimas personas. Se podría decir que la empatía y el respeto hacia los demás y nuestros perros ha aumentado.

La situación es complicada para todos así que la adaptación y la paciencia han sido y siguen siendo, cruciales.

Antes de molestarte por pequeñas cosas, seguro que has intentado ponerlo en perspectiva y entender por qué tu perro está así.

Equipo

Seguro que al haber pasado más ratos de calidad has notado mejoría en vuestra relación. Se os presentan menos conflictos propios de la convivencia y se disfrutan de una forma distinta los momentos. ¿Te ha pasado?

Y con tus relaciones personales seguro que ha pasado algo similar. Esos ratos de videollamadas han tenido mucho más valor y tus relaciones se han afianzado mucho más.

Ratos de risas, desahogos, confidencias, juegos… son fundamentales para todo tipo de relaciones.

Adaptación

Como a muchos, al principio se te pudo hacer un mundo ver que no podías ir a trabajar, ir a comprar tranquilamente o pasear como hacías habitualmente.

No es fácil cambiar prácticamente de un día a otro nuestros hábitos y rutinas.

Pero… ¿a que ha ido bien?

Tanto tú como tu perro tenéis una capacidad de adaptación mucho mayor de la que crees. Cada individuo lo llevará mejor o peor, pero siempre es mayor de lo esperado.

Ahora toca empezar a pensar en las rutinas que vendrán en las próximas semanas y como ahora sí nos va a dar tiempo, podremos hacer una adaptación mejor.

Autoconocimiento

Te habrás encontrado en situaciones complicadas o novedosas, tanto con tu perro como en tu vida personal. Y seguro, que las has resuelto mejor de lo que esperabas.

Párate a pensar en todas las ralladas que hayas podido tener y en cómo han acabado y cómo te has enfrentado a ellas.

Has conseguido nuevas herramientas de gestión emocional humana que por supuesto, han afectado positivamente a tu compi. Creatividad cuando ya no sabías que hacer, disfrutar de ratos de soledad, idear formas de pasear que cumplieran con la normativa pero fuesen enriquecedoras, actividades para no caer en emociones negativas o repetitivas, y un sinfín de herramientas desarrolladas. ¿Qué has descubierto en ti que no sabías?

Y me apuesto a que también has conocido mejor a tu perro. Te has dado cuenta de detalles y rasgos en los que no solías parar atención. Qué actividades son las que más le gustan, qué le relaja más y qué no, cómo se comporta en diferentes momentos del día… ¿qué has descubierto?

En resumen,

La situación es complicada, no hay que olvidarlo. Pero de todo lo malo salen aprendizajes nuevos y está genial tenerlo siempre en mente.

Hemos aprendido una nueva forma de convivencia y de relacionarnos con sus respectivos puntos fuertes.

Espero que te haya gustado este post de reflexión y que te haya inspirado para seguir intentando ver los puntos buenos de cada situación y te anime.

Nos vemos muy muy prontito 💖

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