Prioridades en la educación de tu cachorro

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Parece que poco a poco vamos retomando la normalidad y por tanto puede que te invadan dudas sobre la educación de tu cachorro. Que si por dónde empezar, cómo hacerlo, cómo reaccionará, las prisas por el miedo a que desarrolle algún problema…

Antes de todo, debes ordenar tu cabeza para poder ponerte a trabajar con tu perro. Sino probablemente estarás pasando por alto muchos temas importantes y siendo poco eficiente e incluso injusta con los niveles de exigencia.

Y de eso te voy a hablar en este post:

Ordena tus ideas

Si no sabes qué es lo que te preocupa exactamente te costará mucho tratar ese problema y probablemente vayas dando tumbos. Y aparezca la frustración o la desmotivación.

Hazte una lista, y pon todos esos puntos que te gustaría cambiar en la convivencia con tu compi. Sin ningún orden ni criterio.

Una vez los tengas empieza a ordenarlos según temática, importancia, gravedad… lo que te vaya mejor.

Después léelos y reflexiona sobre el posible origen de esos problemas. ¿Son problemas “reales” o son fruto de impaciencia tuya, expectativas demasiado altas, frustración, sentimiento de culpa, etc.?

Si es un problema que ya venia de hace tiempo o que ha surgido durante este confinamiento empieza a analizar esa/esas conductas y traza un plan de acción. Ponte unos objetivos reales, y manos a la obra. Pide ayuda ante cualquier duda.

Acuérdate que los problemas no se solucionan solos y siempre mejor prevenir que curar.

Si en cambio, el problema es más tuyo que de tu cachorro intenta pensar por qué te supone un problema. ¿Sientes culpa por no haber podido darle a tu cachorro todo lo que necesitaba? ¿Estás frustrada? ¿Tenías unas expectativas demasiado altas? Es totalmente normal que está situación te haya despertado emociones. No es tu culpa, y seguro que has intentado hacer todo lo posible por cubrir sus necesidades y llevar lo mejor posible su educación.

Intenta verlo desde una perspectiva más objetiva: ¿has hecho todo lo posible para mejorarlo? ¿Has estado bien estas semanas? ¿Con qué dificultades te has encontrado en tu entorno? Todos nos hemos adaptado como hemos podido, ahora toca volver al equilibro con paciencia y comprensión por parte humana y perruna.

No seas tan exigente contigo.

Establece unas prioridades

Una vez hayas hecho esas reflexiones, intenta priorizar. Elige aquello que sepas que vas a poder abarcar del todo bien. Mejor ir poco a poco pero afianzandolo bien que pretender hacerlo todo a la vez pero a medias o con interrupciones.

Te recomiendo que si tienes problemas en la relación contigo o alguien de la familia empieces a tratar eso primero. Un vínculo basado en la confianza y el respeto mutuo os ayudará muchísimo en otros aspectos externos.

Te darás cuenta que al tratar algunos problemas otros mejorarán y cada vez te será más fácil ir tachando puntos en tu lista.

Eso no quiere decir que no te lo tengas que currar mucho y ser persistente.

No olvides que tu cachorro está en crecimiento y siempre pueden aparecer cosas propias del crecimiento y maduración del animal.

Preocupaciones más comunes

Cada cachorro es un mundo, pero hay algunos aspectos que son los más recurrentes:

  • Socialización: al no haber podido salir y estar las calles vacías, los estímulos urbanos han sido muy escasos en la vida de los cachorros. Aunque hayan pasado dos meses debes seguir socializando ahora más que nunca. Las semanas cruciales quizás hayan acabado, pero la socialización dura toda la vida de un perro.
  • Convivencia: tantas semanas juntos las 24 horas del día han podido generar conflictos que antes no pasaban. Es normal, igual que con las personas de casa ha pasado, con nuestros perretes igual. ¿Quién dijo que la convivencia era perfecta? Intenta pasar tiempo de calidad tanto conjunto como individual, de verdad, es importantísimo. Busca un equilibrio.
  • Niveles de energía: los cachorros derrochan energía y se aburren rápido, al estar en casa todo el día y hacer paseos limitados han podido ser un poco insistentes. Aprovechad ahora que ya se puede pasear más para hacer actividades de mayor intensidad fuera de casa y ejercicios de calma en casa para asociarla a ello.

En resumen,

Ha sido y sigue siendo una situación complicada así que date tiempo para procesar la información que constantemente nos llega.

No pierdas tu objetivo pero no te obsesiones.

Antes de comerte la cabeza con algo (o cuando ya lo estés haciendo…) busca el origen, tanto perruno como humano. Qué ha dado el problema, qué emoción hay detrás, qué te provoca a ti…

Intenta no adelantarte a cosas que aun no han pasado, no des por hecho nada y no olvides que es igual de importante trabajar y pasar tiempo de calidad juntos.

Espero que te haya ayudado este post y hayas puesto en perspectiva aspectos que te preocupaban.

¡Un abrazo enorme!

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