El agua y tu perro

Consigue la guía con las 5 Claves para Revolucionar los Paseos con tu perro


Cuando cambiamos nuestros paseos en el parque por paseos en ríos, playa, lagos… es normal que surjan otras dudas, muchas veces relacionadas con la relación del agua y nuestros perros.

Estos paseos no tienen que significar más excitación, echar para atrás el trabajo conseguido o generar miedos innecesarios. Tienen que seguir siendo de calidad y no dejar de tener en cuenta los mismos aspectos que en los paseos más urbanos.

Mi perro es un motivado del agua

Aquellos perros que cuando anticipan que van a llegar a una zona de agua empiezan a perder el norte y a desbocarse. No escuchan a nadie y corren como locos, con el riesgo que puede conllevar eso (seguridad, conflictos, lesiones, pérdidas…).

Es importante que si es tu caso, empieces a trabajar la calma antes de llegar y una vez hayas llegado.

Cuanta más excitación, más posibilidad hay de conflictos y de que pierdas el control de la situación.

  • Redirecciones: cuando estés acercándote al río, playa, etc. ata a tu perro y empieza a pedirle que se conecte contigo. “Si vas como una cabra no avanzaremos”.
  • Olfato: potencia su olfato antes que la vista. Que haga olfateos grandes para relajarse. Puede ir acercándose a la zona de agua a través de olfateos. Vigila siempre que no haya problemas por la comida con otros perros.
  • Practica mucho la llamada: tener la llamada trabajada dará siempre esta tranquilidad y libertad de movimiento (para ambos). El hecho de que tu perro sea capaz de atenderte siempre nos ayudará a evitar encontronazos, caídas o resbalones.
  • Autocontrol: puede que no veas la relación, pero haberle dado a tu perro unas bases de autocontrol y gestión de la frustración le ayudarán a llegar más tranquilo y en caso de no poder llegar a la zona que lo gestione bien.

Mi perro tiene miedo al agua

No lo fuerces nunca a bañarse si no quiere, ni lo mojes a traición o cosas similares. Eso solo hará que su miedo aumente y su confianza disminuya, ya que no se está respetando su espacio.

Puedes intentar hacerle ver que no pasa nada y que una vez se moje (por poco que sea) estará más fresquito y a gusto. Pero siempre, a su ritmo.

  • Frecuenta lugares que tengan agua alrededor pero que no haya necesidad de mojarse. Que la vaya viendo sin tener malas experiencias. En los ríos calmados es más fácil que en la playa empezar a hacer estas asociaciones.
  • Puedes animarle con tu voz, premios y/o juguetes a ir acercándose poco a poco a la orilla. Cada pequeño logro es un gran avance. Puedes hacer olfateos cada vez más cerca del agua.

¿Cuánto tiempo puede mojarse mi perro?

Dependerá de la situación de cada perro y de si estás en agua dulce o salada. Aún así, precaución. Igual que nosotros podemos bañarnos mucho rato pero al final acabamos derrotadas y como pasas, ellos igual.

  • Las almohadillas y las uñas se reblandecen. Eso puede hacer que estén menos protegidos de golpes, cortes o pinchos de la naturaleza. Puedes aplicarle un protector para endurecer las almohadillas y vigilar que las uñas no estén largas de más.
  • Problemas de piel: si es el caso de tu compi, consulta con el veterinario y sigue las pautas que te marque (tiempo mojado, cremas, protección, agua salada o dulce…).
  • Perros pequeños: por su tamaño pierden el calor corporal más rápido. Así que pueden coger frío si el agua está muy fría (ríos o piscinas) o si están demasiado tiempo mojados. Mejor bañitos cortos pero frecuentes.
  • Perros seniors y cachorros: a su cuerpo le cuesta más regular la temperatura. Asegúrate de secarlos bien cuando salgan.
  • Problemas de salud: sigue las indicaciones de tu veterinario, pero vigila que no se quede húmedo para que sus articulaciones o lesiones no sufran.

¿Qué actividades puedo hacer en el agua?

No solo se trata de lanzarse al río, piscina o mar todo el tiempo. Hay muchas otras cosas que pueden ser útiles para estimular la mente de tu perro.

  • Olfateos: puedes hacer olfateos en la orilla para que se relajen y se refresquen de una manera más calmada.
  • Enriquecimiento ambiental y propiocepción: puedes aprovechar el entorno natural para hacerte una mini-gincana en el agua. Vigila siempre que tu perro lo disfrute y sea seguro.
  • Natación: hacer un deporte juntos siempre potenciará mucho el espíritu equipo que sois. Además ambos os pondréis en forma juntos.
  • Ir en canoa, caiac, paddle surf, etc.: hacer estos deportes os ayudará a trabajar y potenciar el vínculo y confianza mutua. Además tu perro superará retos y descubrirá lugares totalmente nuevos (playas, calas, lagos…). Asegúrate de que tu perro lo vaya a pasar bien durante el trayecto.
  • Relax: a veces no hace falta hacer nada en concreto. Simplemente estar allí relajados juntos ya está bien. Tumbaos juntos en la orilla, en una colchoneta, en la toalla, etc. y echaos una siesta bien fresquita después de comer.

Ten en cuenta:

  • No olvides trabajar la calma también en estas situaciones. Aunque tu perro no tenga ningún problema “grave” es muy beneficioso que sepa estar tranquilo en su lugar preferido.
  • El agua de mar es muy salada. Ellos no lo perciben, por eso a veces beben mucha. No dejes que lo haga, llévale su agua por si tiene sed. Tanto sodio en tan poco tiempo puede provocarles diarrea o vómitos.
  • Cuidado con las ingestas grandes de agua y comida. Al realizar mucho ejercicio físico y los cambios de temperatura bruscos (superfície – agua) podrían darse cortes de digestión o torsiones de estómago. Espacia las tomas de comida y agua abundante en relación a los baños.

En resumen,

El agua es un recurso muy preciado en verano, por eso hay que velar por una buena convivencia en verano.

La natación es uno de los mejores deportes, ya que se mueve el cuerpo entero sin realizar impactos dañinos para las articulaciones.

¿Qué actividades más se os ocurren para hacer en el agua? ¿Cuáles hacéis ya?

Disfrutad mucho del verano y ¡hasta la semana que viene!

Consigue la guía con las 5 Claves para Revolucionar los Paseos con tu perro