La adolescencia perruna I

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¿Qué está ocurriendo?

El cachorro que te busca a todas horas desaparece y empieza a ser un poco más independiente.

Cosas que creías tener súper entrenadas “desaparecen” de su mente.

Energía para dar y vender y una intensidad totalmente diferente a la de cachorro.

¿Te suena?

Bienvenidos a la adolescencia

Ante esto te diré: calma. Es normal.

Todos hemos pasado por esto.

Forma parte del crecimiento de todos los perros (y personas). De una manera u otra la edad del pavo también existe en perros.

En la etapa de cachorros han conocido el mundo en el que viven y ahora lo están dijéramos “probando”.

Lo redescubren de un modo diferente.

Aprenden a relacionarse de un modo distinto.

Tienen la seguridad de lo que hay y quieren explorar, probar y poner a prueba.

Como las personas, vaya.

¿Qué necesidades tienen?

A grandes rasgos son las mismas, pero sí es cierto que están en auge física y mentalmente.

Es totalmente normal, y en lugar de agobiarse por verlos siempre tan activos, lo podemos utilizar a nuestro favor. 

  • Entrenar y afianzar cosas que ya saben nunca vendrá mal.
  • Enseñar nuevos aprendizajes.
  • Hacer actividades grupales como excursiones, clases, algún deporte, etc..

Importancia de las bases

Hace unos cuantos posts os hablé de la importancia de darles unas buenas bases sobre todo de gestión emocional desde pequeñitos.

En este momento parecerá inútil, pero es lo que luego hará que las cosas se compliquen más o menos. 

También tenéis que seguir trabajando en ellas, recordad que eran:

  • Calma → aprender a estar tranquilos en cualquier contexto es fundamental no solo por comodidad nuestra, sino también por la estabilidad emocional del perro.
  • Socialización → deben seguir estando expuestos a cosas nuevas de manera regular.
  • Autocontrol y gestión de la frustración → en esta etapa surgirán en el perro muchas emociones nuevas relacionadas con la frustración y la excitación. Es fundamental enseñarle a gestionar todo esto para que no se convierta en un problema de conducta.
  • Buen vínculo con el guía → ahora más que nunca tenéis que reforzar mucho el hecho de ser su referencia. Le pueden surgir conflictos nuevos y tenemos que enseñarles que nosotros somos quienes les vamos a ayudar. Así reduciréis también posibilidades de que surjan problemas de conducta.

Conclusión

Hay que seguir con su educación y estar  muy atentos a cualquier cambio.

Tenemos que saber cogerlos a tiempo antes de que crezcan. Los problemas no se van a pasar con el tiempo, sino que van a ir en aumento si no se frenan.

Esta etapa se debe caracterizar por el aprendizaje mutuo, paciencia, coherencia y constancia. No se trata de ser más duro de lo normal ni más permisivo de lo normal.

Simplemente mantener  las mismas normas y los mismos límites. El resto de la vida la adaptaremos a los nuevos aprendizajes.

Hasta aquí el post de hoy , espero que te haya animado a seguir currando con tu adolescente perruno y te armes de paciencia.

¿Cómo fue la adolescencia de tu perro? ¿Qué trastadas te hizo?

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